Lo estoy haciendo.
Quiero decirte que esta frase por una equivocación extraña me identificaba en el messenger, pero no es mía es de mi hijo mayor y cuando mi sobrina vio la frase aparecer en su cuenta, corrió a ver de quién se trataba, cuando se percató que era de su tía se sonrojó pensando que "lo estaba haciendo y lo estaba diciendo" jajaja, pero el sentido real de la frase viene de estar enfocado haciendo cosas para lograr un objetivo. Hoy quiero compartirte algo que... Estoy Haciendo y que tal vez a ti también te sirva.
Me maravillo de las cosas que los tiempos de navidad producen en las personas, por alguna razón extraña y oculta (pero que yo si sé), casi todo el mundo se siente dador, y todas las emociones las viven a tope, lo malo es muy malo y lo bueno es extraordinario.
Vivir la vida para algunas personas se nos ha convertido en un deporte extremo, pues a veces debemos subir pendientes demasiado complicadas o descender por ríos revueltos y hasta escalar montañas estilo everest o K2.
La gente apasionada como yo, no necesita que llegue diciembre para vivir con las emociones a tope, porque soy intensa, apasionada y fervorosa para todo lo que hago y para amar a quienes amo, pero también para odiar a quienes me han dañado. Lamento tener que reconocerlo así, pero es verdad.
Y cuando llega Navidad siento que empato con la gente, ya que se desbordan los ánimos y no soy la única loca desquiciada que camina por la calle o con una sonrisa, o con un gesto adusto o con una lágrima en los ojos.
Este tiempo genera cosas extrañas y he visto que te puede hacer que te conviertas en Santa Claus o puede lograr que le des vida al Grinch, porque creo que todos traemos un Santa dentro de nosotros y/o un Grinch también (algunos parece que nos tragamos a los dos, sobre todo por las comilonas de esta fecha verdad?) pero sin excepción de persona, estos tiempos o somos uno o somos el otro pero nadie se escapa.
Una vez dije, si la vida no me sonríe estoy dispuesta a hacerle cosquillas y te aviso vida: Voy a hacerte cosquillas hasta que me sonrías.
Estos tiempos son tiempos de comprar sin dinero para nosotros mismos los mejores regalos, como ánimo, amor, aprecio, amistad y acercamiento, pues uno no puede dar si no tiene y necesitamos abastecernos y llenarnos para después poder abastecer a otros y por supuesto, comprar de lo mejor para también dar lo mejor.
Hoy, después de una recesión económica en el país y aún más en el mundo, debemos despertar en nosotros el sentido de urgencia y creo que debemos comenzar por rescatar la historia de amor con nosotros mismos.
Los seres humanos necesitamos de acercamiento, pero por alguna razón hemos desarrollado un miedo a la cercanía, miedo al compromiso, miedo a conocer y a que nos conozcan, miedo a que sepan cómo soy y miedo a saber cómo son los demás y nos hemos apartado de la gente haciéndonos hermitaños, vivivendo lejos estando tan cerca unos de otros. Y mientras más lejos de los demás estamos, más sufrimiento vivimos y hacemos vivir a otros.
La vida es más corta de lo que pensamos, ayer ví un accidente, fue inevitable, las personas que iban adelante, quedaron atrapadas entre los fierros y no lograban sacarlas, y a veces, por los accidentes en nuestras relaciones con los demás, nos ocurre así, quedamos atrapados entre los fierros, entre las emociones, entre el dolor y la pena entre las malas conductas que nos generan malas actitudes y necesitamos que mucha gente venga y nos ayude para salir, y aún en esos momentos, con tanta gente a nuestro alrededor el rescate es tardado y requiere de muchos elementos para ayudarnos a salvar nuestra vida. Esos accidentes producen pérdidas cuantiosas, los fierros no son solamente fierros son el esfuerzo y el trabajo de mucho tiempo, la salud, de pronto es tan fragil y tan costosa, los miembros de nuestro cuerpo son únicos y así cada pertenencia se ve amenazada y vulnerable.
El camino de vida no es cumplir metas, la vida es un hermoso viaje que debemos disfrutar como tal, y que en el trayecto del viaje de la vida vamos cumpliendo metas es otra cosa, pero no perdamos de vista que el objetivo es: DISFRUTAR EL VIAJE.
Si tu en estos días tienes las emociones disparadas, te entiendo, pero pensemos quiénes queremos ser en este tiempo, Santa Claus o el Grinch porque dependiendo del personaje con el que nos identifiquemos es lo cercano que seremos a otros y lo felíces que seremos también.
Te invito a que no vivamos en el lamento, pues el lamento duele porque pensamos en lo que pude hacer y no hice, lo que pude haber ganado y no gané, lo que pude haber tenido y no tengo, lo que pude haber logrado y no logré. Vivamos en la nostalgia, porque la nostalgia viene de pensar: lo hice, lo probé me gustó y quiero más.
Sé felíz esta Navidad, decide sacar el Santa que tienes dentro y comparte de lo que primero hayas comprado para ti, habiendo ya rescatado esa preciosa historia de amor contigo mismo, porque para dar se necesita amar y primero amarse a si mismo para después amar a los demás, yo... lo estoy haciendo.
Sé muy felíz esta Navidad, verás que tu felicidad contagiará a otros.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario